Paseo invernal por Vinaròs en familia

Vinaròs, en la Costa Azahar de Castellón, es una localidad conocida como destino familiar veraniego de sol y playa. También por su rica gastronomía de la cual los langostinos son el elemento estrella en sus platos.

A principios de año nos acercamos hasta allí para pasear un poco y conocer más de sus atractivos. Así que lo primero que hicimos fue acercarnos al punto de información turística que hay enfrente de la playa. Nos atendieron de maravilla, tanto que aprovechando nuestro despiste, los niños arrasaron con los folletos y flyers de promociones. En dos minutos fueros capaces de arramblar con la mitad de lo que había en el mostrador y una mesa. Después de devolver cada uno en su sitio pacientemente iniciamos nuestra breve visita por el pueblo.

Mercado Municipal de Vinaròs
Mercado Municipal de Vinaròs

A pocos metros de la oficina de turismo se sitúa el Mercado municipal, que luce como nuevo después de la restauración inaugurada un par de años atrás. El edificio de hierro es precioso, un buen ejemplo de este tipo de arquitectura de principios del siglo pasado. Y lo que hay dentro tampoco está nada mal, sobretodo las mercancías expuestas en las paradas de pescados. Allí lucían y brillaban todo tipo de especies pero en cada uno de los sitios destacaban en primer lugar los afamados langostinos de Vinaròs. Andando cinco minutos más llegamos a la imponente Iglesia de la Mare de Déu de la Assumpció cuya fachada es una auténtica joya. Todo el conjunto es especial por sus características de fortificación pero la vista de la fachada de estilo goticorenacentista impresiona. Las columnas salomónicas de piedra negra son realmente curiosas y le dan un aire bien singular. No recuerdo una fachada de estas características y tan imponente. Sin duda es una evidencia del antiguo esplendor de la localidad y su comercio marítimo.

Las contundentes columnas de la Iglesia Archiprestal
Las contundentes columnas de la Iglesia Archiprestal
Los niños disfrutando en Vinaròs
Los niños disfrutando en Vinaròs

Todo el centro de la población respiraba una gran calma y tranquilidad y por el paseo marítimo nosotros éramos los más ruidosos con diferencia. Seguro que en verano el ambiente nada tiene que ver y el bullicio reina por todos lados. Pero en nuestro caminar invernal la quietud y la calma era lo que más se apreciaba. La excursión en familia a Vinaròs, o Vinaroz si lo prefieres, no dio mucho más de sí, y prometimos a los peques volver con más tiempo otra vez para conocer las propuestas de turismo familiar que nos recomendaron en la oficina de turismo y probar alguna de las muchas playas de sus doce kilómetros de costa. ¡Seguro que lo pasaremos genial!

3 comentarios en “Paseo invernal por Vinaròs en familia

  1. Buenas Daniel! Gracias por visitar mi blog! ya decía yo que me sonaba el nombre de tu página “viajares”, es que desde hace un año tu web la tengo en mi barra de marcadores 🙂 Que Sorpresa!

    Tienes una familia preciosa!!! Que padre feliz tienes que ser con 3 niñOs .Pobre madre, espero que la ayudais 🙂

    Este post me acordó taaaanto de mi preciosa España, y de sus pueblos mágicos, cada uno con su encanto, todos tan distintos y tan iguales al mismo tiempo. La Costa Mediterránea es lo mejor que puede existir para mi en este mundo turístico (bueno, hasta el momento por lo menos). Y has mencionado los langostinos – que envidia!!! 🙂

    Saludos

    1. ¡Gracias por tus amables palabras Ilona!
      Realmente llevas razón al ensalzar todo lo que es la Costa Mediterránea. Hay mil rincones deliciosos y frutos del mar de calidad exquisita.
      Saludos

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