Disfrutando de las vistas sobre el Delta del Ebro

La Foradada, el mejor mirador del Delta del Ebro en su totalidad

Si hay un sitio excelente para contemplar en su totalidad el Delta del Ebro es desde La Foradada, en lo alto de la montaña del Montsià. Hacía tiempo que teníamos ganas de hacer esta excursión con los niños y conocer de primera mano el sitio del que tanto habíamos oído hablar. Ahora podemos afirmar que merece mucho la pena caminar hasta la cima. Desde lo alto la panorámica abarca casi los 360 grados, desde la ciudad de Amposta hasta Peñíscola a lo lejos en dirección sur, con el último tramo del río Ebro y su ancho delta como protagonista central.

Sensación de libertad en la cima del Montsià
Sensación de libertad en la cima del Montsià

Tiempo atrás ya intentamos una excursión hasta la cima pero tuvimos que cambiar de planes a medio camino, pues la tropa se negó en redondo a continuar. Así que nos quedamos a disfrutar de la sombra en la Font del Burgar y suspendimos el ascenso hasta nueva orden. Finalmente, con la infantería convencida logramos alcanzar la meta sin novedad en un día primaveral espléndido.

Foto de familia en la cima
Foto de familia en la cima

Excursión con niños hasta La Foradada

Para iniciar la ruta tomamos el desvío indicado en la N340 que aparece opuesto a la salida en dirección a Sant Carles de la Ràpita y siguiendo un camino asfaltado llegamos hasta el aparcamiento conocido por Cocó de Jordi. Es donde termina el estrecho camino y es imposible continuar con el coche. Allí cargamos con las mochilas y nos preparamos para disfrutar de la jornada.

La Font del Burgar
La Font del Burgar

Hay que decir que desde el aparcamiento hasta la cima la ruta está muy bien señalizada y es casi imposible perderse o despistarse.

Empezamos a andar y a adentrarnos en la vegetación típica del macizo, con matorrales que poco a poco dan paso a unas encinas preciosas en la Font del Burgar. Dejando atrás la fuente el camino sigue por un tiempo ascendiendo en paralelo al curso de un barranco, con zonas de sombra muy agradables y un trazado muy evidente, con escalones y marcas realizadas con piedras que lo delimitan.

En ruta por el Burgar
En ruta por el Burgar, la zona de vegetación más tupida

Es posiblemente la parte más pesada por la pendiente y por tener poca visibilidad del paisaje pues se avanza por una parte de bosque algo espeso.

Mata-redona era una masía de payeses en el Montsià
Mata-redona era una masía de payeses en el Montsià

Cuando la vegetación se va aclarando llegaremos a Mata-redona, antigua masía ahora abandonada y en estado ruinoso. La dejamos a la derecha y continuamos el camino.

Aquí tuvimos un pequeño bajón al observar que todavía nos faltaba un trecho hasta La Foradada aunque al final tampoco era para tanto. El camino continúa bastante llano ahora y ya empezamos a disfrutar de buenas vistas a izquierda y derecha, hacia el Mediterráneo y el interior.

La piedra de La Foradada por "detrás" a lo lejos
La piedra de La Foradada por “detrás” a lo lejos

Un último repechón nos acerca por la cara posterior hasta la cima de La Foradada sin ver el mar Mediterráneo, que aparecerá casi por sorpresa al final de la ascensión. Llegamos hasta los 695 metros de altitud y nos embarga la alegría.

Como decíamos al principio las vistas desde lo alto son impresionantes y abarcan muchos kilómetros a la redonda. En la parte posterior de la roca se sitúa el valle de Ulldecona (conocido por La Foia) y el macizo de Els Ports en el horizonte.

Es fácil observar el río Ebro avanzar en la planicie que forma el delta y las localidades de Deltebre y Sant Jaume d’Enveja. En dirección al mar justo a nuestros pies queda la localidad de Sant Carles de la Ràpita y siguiendo la costa vemos el puerto de Les Cases d’Alcanar y el espigón en semicírculo de Vinaròs ya en la provincia de Castellón. Una montaña a lo lejos que parece adentrarse en el agua es sin duda la silueta de Peñíscola y donde se junta el mar con el cielo nos parece adivinar lo que podría ser seguramente la isla de Mallorca.

El lugar invita a la contemplación
El lugar invita a la contemplación

Todavía nos hubiera gustado subir más y tener una perspectiva cenital del Delta del Ebro pero estamos en la cima y las vistas son alucinantes. En el punto más elevado sacamos los bocadillos y reponemos fuerzas contemplando fascinados el panorama. Las filas de mejilloneras en la Badia dels Alfacs, las manchas de agua de l’Encanyissada o la Tancada, los campos de arroz, la fina linea del Trabucador, las estelas de los barcos de pesca que regresan a puerto doblando por la Punta de la Banya.

El viento y la erosión ha labrado el curioso hueco en la piedra
El viento y la erosión ha labrado el curioso hueco en la piedra
Todo el Delta del Ebro a nuestros pies
Todo el Delta del Ebro a nuestros pies

Nos deleitamos con cada detalle, con el añadido que nos remiten a experiencias y aventuras que hemos hecho con los niños en el Delta del Ebro, tomando a la vez, nota mental de los muchos rincones que todavía nos quedan por conocer aquí en el sur de Cataluña.

Galería de fotos de La Foradada, Delta del Ebro

Vista panorámica desde La Foradada
Vista panorámica desde La Foradada (haz click en la foto para ampliar)


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