Misticismo en las ermitas del Montsant, en el Priorat

El Parque Natural de Serra del Montsant, en el Priorat, da cobijo a una gran variedad de especies animales y vegetales. A la vez alberga un más que interesante patrimonio cultural. Una de sus expresiones más conocidas son una buena cantidad de ermitas diseminadas por su geografía. Visitarlas es una buena excusa para adentrarnos en la naturaleza acompañados de los peques y hacer unas agradables excursiones con un evidente toque histórico y cultural. Hasta es posible que de regreso nos llevemos impregnado algo del misticismo que emana de esta tierra en la Costa Daurada.

Cerca del pueblo de Ulldemolins tenemos tres de las ermitas del Montsant más bonitas, la ermita de Sant Antoni, la de Santa Magdalena y la de Sant Bartomeu. También te recomiendo si andas por allí una visita a la Cartuja de Escala Dei que sin duda es el epicentro religioso de toda la región y sin cuya presencia no se entendería la profusión de estos enclaves místicos en las tierras del Priorat.

El núcleo de Ulldemolins está situado al norte del Priorat, enmarcado por la Serra de Montsant y la Serra de la Llena, en la que se conoce como la Vall del Silenci ( Valle del Silencio). En el norte toca con la comarca de Les Garrigues, y muy cerca se encuentra la conocida localidad de Prades. Llegando por carretera al pueblo de Ulldemolins es fácil adivinar las señales que nos indicarán la dirección de las ermitas. En el caso de Sant Antoni y Santa Magdalena podremos acceder en coche hasta las inmediaciones, pero para llegar hasta Sant Bartomeu hay que andar un rato después de aparcar.

Ulldemolins vista desde Sant Antoni
Perfil de Ulldemolins desde la ermita de Sant Antoni

Ermita de Santa Magdalena

Se la conoce como la Catedral por ser la más grande de las ermitas del Montsant. Como decía se puede acceder en coche hasta la misma ermita sin problema o andando desde el pueblo si quieres recorrer los cerca de 4 kilómetros de distancia.

Ermita de Santa Magdalena, la Catedral del Montsant
Ermita de Santa Magdalena, la Catedral del Montsant

La iglesia consta de 6 capillas, coro y una cripta en la que vivió el ermitaño Llorenç Julià. Hay unas escaleras en frente del altar para acceder al agujero o cueva y ver su pequeño habitáculo. Mis hijos no quisieron penetrar en él pues tenía una pinta algo tenebrosa, y es que lo primero que se observa al descender es la figura de un Cristo yaciente. La penumbra y austeridad de la cavidad no es muy kids friendly  que digamos 🙂

Interior de Santa Magdalena
Interior de Santa Magdalena – Priorat

La fiesta de Santa Magdalena tiene lugar el 22 de julio y se oficia una misa en la ermita. Nosotros estábamos allí para la ocasión y disfrutamos de los pasajes cantados de la misma y de escuchar los goigs dedicados a su figura.

Buena sombra y mesas al lado de Santa Magdalena
Buena sombra y mesas al lado de Santa Magdalena

En las inmediaciones hay una zona para acampar y una buena cantidad de servicios para los visitantes que vienen a disfrutar del lugar. Durante los meses de buen tiempo se pueden alquilar mesas o incluso encargar una rica comida debajo la sombra de unos imponentes plátanos. También hay parrillas de libre uso y una zona de juegos muy espaciosa para los peques.

Ermita de Sant Antoni y Santa Bàrbara

Llegando desde Ulldemolins veremos una bifurcación en el camino. Dejamos a la izquierda el tramo hacia Santa Magdalena y seguimos por la derecha. En un par de kilómetros ya habremos llegado al conjunto de la ermita de Sant Antoni y Santa Bàrbara. Aquí los más peques tienen también un parque para entretenerse y mucho espacio para corretear. En las terrazas llenas de moreras podemos comer en la sombra, y hay toda una hilera de parrillas dispuestas para uso de los visitantes previo pago de una módica cantidad.

Ermita de Santa antoni y con el Montsant detrás
Ermita de Santa Antoni y la Sierra de Montsant recortada detrás

Es obligado dar un trago en la fuente y saborear el agua fresca que emana de las piedras del Montsant. Curiosamente un cartel advierte que el agua no tiene garantía sanitaria y me pregunto si no hay mayor garantía que una fuente natural que fluye directamente de la montaña. ¿Nos hemos vuelto locos o qué?

Fuente en la ermita de Sant Antoni

El edificio de la ermita es del siglo XV  y está adosado a la casa que ocupó antaño el ermitaño.

Interior de la ermita de Sant Antoni

Ermita de Sant Bartomeu

De las tres ermitas es la más lejana desde el pueblo de Ulldemolins y la que requiere andar un buen rato. Si tus niños son peques quizás es un poco duro para ellos pues hay que caminar desde Sant Antoni. El trazado está muy bien indicado y es muy ancho hasta la Font de la Gleva. Incluso puedes llegar en coche hasta este punto de la ruta aunque la pista puede estar en malas condiciones según la época del año. A partir de este punto hay que seguir por un sendero en paralelo al río Montsant y después por el congosto o barranco de Fraguerau. Al llegar a la Font de la Gleva estamos muy cerca de un lugar precioso para bañarse en verano. En cualquier caso vale la pena parar en las Cadolles Fondes, aunque solo sea un momento para echar un vistazo desde el mirador.

Emoción al cruzar el puente colgante sobre el río Montsant
Emoción al cruzar el puente colgante sobre el río Montsant

Las paredes de rocas que vamos encontrando durante el trayecto no os van a dejar indiferentes. Hay mil formas redondeadas que tu imaginación, o la de los niños, se encargará de asociar apropiadamente con una imagen. Vale realmente la pena pararse a contemplar el paraje por su gran belleza y aprovechar para hacer pequeños descansos. A ratos andamos en la espesura de la vegetación y poco podemos observar por encima de nuestras cabezas. Cuando salimos a la luz de nuevo otra vez el entorno que nos brinda el Congost de Fraguerau nos sorprenderá.

Ermita de Sant Bartomeu
Ermita de Sant Bartomeu
El congosto de Fraguerau con la ermita de Sant Bartomeu al fondo
El congosto de Fraguerau con la ermita de Sant Bartomeu al fondo

El último tramo en dirección a la ermita de Sant Bartomeu empieza cruzando un puente colgante sobre el río Montsant. Eso es muy emocionante para los niños. Luego el camino se va estrechando cada vez más y más. Sin darnos cuenta llegaremos hasta debajo mismo de la ermita, a los pies de la roca que la sustenta. Este es un lugar realmente especial, místico si prefieres, y saber que aquí han vivido de forma aislada algunas personas no deja de asombrarnos.

Llega el momento de paladear el silencio y dejarse llevar por la calma, la espiritualidad y las vibraciones tan especiales que desprende el lugar.

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