Mas Pinadella

Fin de semana con niños en Mas Pinadella, la Garrotxa

En el Valle de Begudà, en la comarca de la Garrotxa se encuentra la casa de colònies Mas Pinadella. Allí pasamos un fin de semana con niños pequeños y varios amigos en un establecimiento del que solo podemos hablar bien y calificarlo de muy positivo.

Mas Pinadella, Begudà

Quizás queda un poco lejos de Barcelona, pero las dos horas aproximadas de trayecto valen la pena si buscamos un sitio tranquilo y rodeado de naturaleza. El entorno de la casa y las instalaciones son ideales si viajamos con niños. Para llegar hasta Begudà hay que coger el desvío en el Km. 80 de la N260 (Eix Pirinenc). El tramo final del camino sin asfaltar discurre entre bosques y algunos claros por donde pastan tranquilamente algunas vacas. Estamos dentro de los límites del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Puedes saber más sobre esta zona consultando este mapa turístico de la Garrotxa.

Vacas en su establo

La casa está muy bien acondicionada. Tiene capacidad para 80 plazas en pensión completa, media pensión o incluso acampada. Hay calefacción central y consta de comedor, cocina, 2 salas de talleres, sala de estar con chimenea, y una pequeña piscina protegida con una valla. Los dormitorios (literas) están en la planta superior distribuidos en diferentes salas y los baños abajo, en una zona más actualizada de la casa.

Delante del edificio se abre una gran explanada ganada al bosque, ideal para desarrollar todo tipo de juegos y actividades al aire libre con los peques. En la parte posterior se encuentran los establos de los cerdos, gallinas, patos y colina abajo de los caballos y vacas. Muy cerca la zona destinada al huerto.

Aprendiendo a montar a caballo

Los dueños de la casa se explayaron con los niños, y armados de paciencia nos explicaron algunos asuntos de la vida en el campo. Así aprendimos sobre hortalizas y su cultivo. Después dimos de comer a un par de cerdos muy simpáticos. A continuación visitamos las vacas y pudimos darles sus merecidas raciones de alfalfa y paja, y ver muy de cerca sus terneros. Para el final quedaba lo mejor. Montar a caballo de un poni y dar un par de vueltas igual que un jinete experimentado. Quim, el dueño de Mas Pinadella, llevaba las riendas y sin perder la sonrisa ni la paciencia acompañaba a cada crío en un viaje muy especial a lomos de Pitufa. Antes de montar repetía las instrucciones -Arri Pitufa es para arrancar, y sooo Pitufa es para que frene ¿entendido? -¡Arrii Pituufa!

Rodeados de naturaleza, haciendo pequeñas excursiones, aprendiendo sobre animales de granja, gozando con las actividades al aire libre. Así pasamos un fin de semana con niños en la Garrotxa, muy bien tratados en la casa de colònies Mas Pinadella.

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